Fricción · Apocalipsis — Trascendencia y Eternidad

¿Qué hacer cuando tu cónyuge se aparta de la fe?

Cuando Tu Cónyuge Creyente se Enfría, se Aparta o Pierde la Fe

Diagnóstico

¿La persona con la que te casaste ya no quiere orar contigo, no va a la iglesia, o ha empezado a cuestionar las verdades que antes afirmaban juntos? ¿Sientes que vives con un extraño espiritual?

La Espada

Apocalipsis 2:5 · Hebreos 3:12 (NVI)

¡Recuerda de dónde has caído! Arrepiéntete y vuelve a practicar las obras que hacías al principio. Si no te arrepientes, iré y quitaré de su lugar tu candelabro. (Apocalipsis 2:5) Cuídense, hermanos, de que ninguno de ustedes tenga un corazón pecaminoso e incrédulo que los haga apartarse del Dios vivo. (Hebreos 3:12)

La Luz

El enfriamiento espiritual rara vez es repentino. Es un goteo lento: devocionales que se acortan, oraciones que se posponen, cultos que se cambian por entretenimiento, una herida no sanada con la iglesia o con Dios que se convierte en amargura. Ver a tu cónyuge alejarse de la fe es una de las experiencias más dolorosas para un creyente, porque sientes que pierdes a tu compañero de eternidad. La respuesta humana es el pánico, el sermón, la presión, la manipulación emocional. Pero eso solo cava trincheras más profundas. La respuesta bíblica es triple: (1) Intercesión sin presión. (2) Amor sin condiciones espirituales: sigue amando, sirviendo y respetando aunque no ore contigo. (3) Examen propio sin acusación: pregúntate si hay algo en tu propia vida espiritual (hipocresía, legalismo, amargura) que haya contribuido a alejar a tu cónyuge.

El Pacto

Esta semana: (1) Haz un ayuno secreto de un día por el alma de tu cónyuge. Sin anunciarlo. Durante ese día, cada punzada de hambre será una oración: "Señor, despierta a [nombre]. Devuélvele el primer amor". (2) Deja de presionar por 30 días. No menciones iglesia, Biblia ni oración. Simplemente sé un cónyuge amoroso, alegre y lleno de paz. Que tu vida sea el sermón que no predicas. (3) Revisa tu propio corazón. Pregúntale a Dios: "¿He sido yo un obstáculo en lugar de un puente?". Si la frialdad está ligada a una herida con la iglesia, considera buscar una congregación diferente juntos, sin forzar.

Oración de rescate

Dios del desierto, aquí está mi corazón partido. No me casé solo para la tierra; me casé para la eternidad. Tú ves el alma de mi cónyuge y sabes exactamente dónde empezó el frío. Espíritu Santo, Tú que eres el fuego, enciende de nuevo la yesca humeante de su fe. No lo/la sueltes. Y a mí, enséñame a amar sin manipular, a interceder sin acosar, y a confiar en que Tú eres el autor y consumador de la fe, no yo. Amén.