Cimientos

¿En qué estamos parados?

Sienten que el matrimonio avanza sin un rumbo claro o sin acuerdos de base.

Conexión

Imaginen por un momento que dos personas construyen una casa. Trabajan duro, eligen colores bonitos, compran buenos muebles. Pero nunca revisaron el terreno. Años después aparecen grietas en las paredes, y ninguno entiende por qué: la casa se ve bien por fuera. El problema no estaba en la pintura ni en los muebles. Estaba abajo, en el suelo que nadie miró.

Un matrimonio funciona igual. Es fácil ocuparse de lo visible —la rutina, las cuentas, los planes— y dar por sentado el fundamento. Pero cuando llegan las grietas, casi siempre el problema no está donde lo buscamos. Está en la base.

Este estudio los invita a mirar el suelo. Antes de hablar de comunicación, de hijos o de dinero, vale la pena hacerse una pregunta sencilla pero profunda: ¿sobre qué está construido nuestro matrimonio?

PARA ROMPER EL HIELO · Conversen estas preguntas juntos

– Cuando se casaron, ¿qué esperaban que fuera el matrimonio? Cada uno responda en una sola frase.

– Si tuvieran que describir su matrimonio hoy con la imagen de una construcción, ¿qué dirían: cimientos firmes, paredes con grietas, una casa a medio terminar? ¿Por qué?

– ¿Hay algo que hoy sienten que «sostiene» su relación cuando vienen tiempos difíciles?

El estudio

Seamos sinceros: muy pocas parejas se sientan, antes o durante el matrimonio, a definir sobre qué lo están construyendo. La mayoría simplemente empieza a vivir. Y eso no es por falta de amor; es lo normal. Pero tiene una consecuencia.

Cuando no se elige un fundamento de manera consciente, el matrimonio igualmente queda parado sobre algo. Solo que ese algo lo eligieron las circunstancias, no la pareja. Y los fundamentos que la vida elige por nosotros suelen ser frágiles. Algunos ejemplos comunes:

• El sentimiento.: «Mientras sintamos amor, todo bien.» El problema es que los sentimientos cambian con el cansancio, el estrés o una mala temporada. Un matrimonio parado solo sobre lo que se siente se tambalea cada vez que el sentimiento baja.

• Los hijos.: La pareja se vuelve un equipo de papás y se olvida de ser pareja. Funciona por años… hasta que los hijos crecen y se van, y los dos se miran sin saber qué los une.

• El proyecto o el éxito.: La casa, el negocio, las metas. Mientras hay un proyecto en marcha hay unión. Pero un logro no abraza, y cuando el proyecto termina o fracasa, el matrimonio queda sin piso.

• La costumbre.: Simplemente seguir juntos porque ya es lo conocido. No hay grietas escandalosas, pero tampoco hay vida. Es una casa habitada, no un hogar.

UNA ACLARACIÓN IMPORTANTE: Nada de lo anterior es malo en sí mismo. El sentimiento, los hijos, los proyectos y la fidelidad en el tiempo son regalos buenos dentro del matrimonio. El problema no es tenerlos: es ponerlos debajo, como cimiento. Son cosas demasiado cambiantes para sostener algo tan importante. Hoy vamos a ver qué fundamento sí puede sostener un matrimonio toda la vida.

Antes de abrir la Biblia, respondan con honestidad. No para sentir culpa, sino para saber desde dónde empiezan.

MIREMOS NUESTRO MATRIMONIO · Respondan juntos, sin juzgarse

– De los fundamentos frágiles que acabamos de leer, ¿cuál se parece más a lo que ha sostenido nuestro matrimonio hasta hoy?

– ¿Hemos vivido alguna «grieta» que, vista con calma, venía en realidad de un fundamento débil?

Esto es un adelanto. El devocional completo está en la app.

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