Mantenimiento · Salmos de Crisis y Guerra Espiritual
¿Cómo dejar de ver a tu cónyuge como el enemigo?
Identificando al Enemigo Real: Tu Cónyuge No Es el Problema
Diagnóstico
¿Estás en este momento viendo a tu cónyuge como la fuente de tu miseria, tu opresor o tu estorbo? ¿Has olvidado contra quién es realmente la guerra?
La Espada
Efesios 6:12 · Juan 10:10 (NVI)
Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales. (Efesios 6:12) El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia. (Juan 10:10)
La Luz
En toda crisis matrimonial hay tres actores: tú, tu cónyuge y el enemigo invisible. El diablo no es omnipresente, pero sus demonios asignados al hogar sí son persistentes. Cuando discutes, hay un espíritu de división susurrando "tienes razón, no cedas". Cuando hay frialdad, hay un espíritu de apatía enfriando la oración. Cuando hay lujuria, hay un espíritu de fornicación mostrando imágenes mentales. Si no identificas al tercer actor, inevitablemente atacarás al segundo (tu cónyuge) creyendo que es el primero. La guerra no es contra tu pareja. Tu pareja es el botín, el campo de batalla o, si está en pecado, un prisionero de guerra a rescatar. Hoy, antes de hablar con tu cónyuge, habla con Dios y pregúntale: "¿Qué espíritu está operando en esta situación?". Luego átenlo en el nombre de Jesús y desátense para amarse.
El Pacto
Esta noche, siéntense frente a frente y hagan este ejercicio: Cada uno escriba en un papel el nombre del espíritu que cree que está atacando más su matrimonio en esta temporada (División, Ira, Lujuria, Apatía, Confusión Financiera, Enfermedad, etc.). Luego, pongan los papeles en el suelo entre ambos y oren juntos de pie, declarando: "En el nombre de Jesús, atamos a [nombre del espíritu] y le prohibimos operar en nuestro matrimonio. No tiene autoridad sobre este pacto sellado por la sangre de Cristo". Rompan los papeles y tírenlos.
Oración de rescate
Señor de los Ejércitos, abre nuestros ojos espirituales. No queremos pelear contra carne y sangre mientras el verdadero enemigo se ríe de nuestra ignorancia. Identifica a los gobernadores de tinieblas que han sitiado nuestra casa y danos la autoridad de Cristo para echarlos fuera. Que esta noche, cada espíritu de división, lujuria, ira o muerte huya ante la presencia de tu Espíritu Santo en este hogar. Amén.